martes, 3 de noviembre de 2009

EL HOMBRE QUE FORMULABA PREGUNTAS VERDADERAS

Sin entrar en detalles sobre las causas o el lugar en el que se produjo, la editorial Plon ha anunciado esta tarde el fallecimiento el pasado sábado día 31 de Claude Lévi-Strauss, uno de los intelectuales más influyentes de todo el pasado siglo, según informa la agencia Efe.

De origen judío -su abuelo era rabino-, Lévi-Strauss, que habría cumplido 101 años el próximo 28 de noviembre, influyó de manera decisiva en la filosofía, la sociología, la historia y la teoría de la literatura.

Dada su avanzada edad, el año pasado no participó personalmente en los actos conmemorativos de su centenario. Pese a todo, responsables del museo Quai Branly, donde hay un auditorio con su nombre, indicaron entonces que el intelectual se mantenía lúcido y en buen estado de salud.

Francés nacido en Bruselas en 1908, el autor de "Tristes trópicos" trabajó como profesor en la universidad brasileña de São Paulo y en la New School for Social Research de Nueva York, antes de ejercer como director asociado del Museo del Hombre de París y de enseñar en el Collège de France, hasta su jubilación en 1982.

Hijo intelectual de Émile Durkheim y de Marcel Mauss, e interesado por la obra de Karl Marx, por el psicoanálisis de Sigmund Freud, la lingüística de Ferdinand de Saussure y Roman Jakobson, el formalismo de Vladimir Propp y un largo etcétera, era además un apasionado de la música, la geología, la botánica y la astronomía.

Las aportaciones más decisivas del trabajo de Lévi-Strauss se pueden resumir en tres grandes temas: la teoría de la alianza, los procesos mentales del conocimiento humano y la estructura de los mitos. La teoría de la alianza defiende que el parentesco tiene más que ver con la alianza entre dos familias por matrimonio respectivo entre sus miembros que con la ascendencia de un antepasado común.

Además, para Lévi-Strauss no existe una "diferencia significativa entre el pensamiento primitivo y el civilizado", indicó a Efe el profesor de antropología Rafael Díaz Maderuelo con motivo del centenario del intelectual. La mente humana "organiza el conocimiento en parejas binarias y opuestas que se organizan de acuerdo con la lógica" y "tanto el mito como la ciencia están estructurados por pares de opuestos relacionados lógicamente", agregó.

“El sabio no es el hombre que proporciona las respuestas verdaderas, es el que formula las preguntas verdaderas”, dijo en una ocasión. El sábado pasado dejó de existir uno de los más destacados sabios del siglo XX.


A continuación, una extensa entrevista a Lévi-Strauss
realizada en 1972 y montada por Pierre Beuchot para el Canal Arte en 2004


lunes, 19 de octubre de 2009

USTED TOQUE A SU GUSTO, YO TOCARÉ AL DE BACH

El 21 de febrero de 1942, una experta intérprete de clavicémbalo, Wanda Landowska, hizo historia al interpretar las Goldberg Variationen en el New York’s Town Hall. Era la primera vez en el siglo XX que una obra escrita originalmente para clavicémbalo era interpretada en público con dicho instrumento.

De origen judío, y nacida en Varsovia en 1879, Landowska empezó a tocar el piano a la edad de cuatro años. En 1900 se casó, instalándose en París donde en 1925 fundó la Escuela de Música Antigua. Vivió en Francia hasta que a finales de 1940 escapó a EEUU tras la invasión nazi.

Landowska fue una de las pioneras en el estudio y la interpretación historicista de la obra de Bach –como queda patente en su ejecución de las Variaciones Goldberg. La obra de Bach ha dado pie a distintas formas de acometer su interpretación. Otros compositores barrocos, como François Couperin por ejemplo, indicaron expresamente, sin embargo, el modo en que deseaban que sus obras fuesen ejecutadas.

A tal fin, Landowska hizo construir una sala de conciertos en su hogar de Saint-Leu-la-Forêt en 1933, donde interpreta por primera vez en clavicémbalo las Variaciones Goldberg de Bach, obra que estudia durante cuarenta y cinco años.

Curiosamente, su predecesor en la tarea de redescubrir la obra de Bach fue, un siglo antes, otro judío de origen: Felix Mendelssohn-Bartholdy, interpretando la Pasión según San Mateo.

Junto a Pau Casals, Landowska fue la mayor promotora del legado de Bach en la época contemporánea. Hace unas semanas conmemoramos el 50 aniversario de su fallecimiento.





Vídeo: Wanda Landowska interpreta las Goldberg Variationen, en una grabación para RCA Victor, 1945.

lunes, 28 de septiembre de 2009

viernes, 11 de septiembre de 2009

JULIO IGLESIAS CON ISRAEL

Fuente: Agencia Judía de Noticias.-


El mundialmente famoso cantante Julio Iglesias dio ayer el primero de sus dos espectáculos en el Nokia Arena de Tel Aviv. El espectáculo fue el primero del cantante en Israel desde 1998.

Iglesias, de 65 años, distinguido por su característico traje negro de etiqueta, chaleco y corbata, entretuvo apasionadamente a la multitud, que cantó junto a él durante un espectáculo relajado y con cierta melancolía.

Acompañado por una banda de 5 personas, un trío de coristas y dos bailarines de ballroom, “Julio Iglesias en Concierto” duró una hora y media. Iglesias pasó por su listado de canciones características. Para la multitud, expresó sus profundas emociones personales durante su actuación al cerrar sus ojos con frecuencia y al utilizar las manos para enfatizar la pasión de su hermoso cantar.

Julio Iglesias cantó una selección de favoritas en inglés y español, tales como “Natalie”, “Mi amor” y “Fools rush in”. Todas las canciones lograron una muy buena recepción en el público, a pesar de que “You Were Always on my Mind” fue la que recibió la mayor ovación.

Entre las canciones, Iglesias, en varios momentos, compartió sus anécdotas sobre la conexión personal que tiene con Israel. Fue una sorpresa que expresara que su madre era judía y que el es “judío de la cintura para arriba”.

Nora Laybman, una israelí nacida en Argentina, pudo estar presente para disfrutar todas las canciones que formaron parte de su crecimiento. Para ella, “el romanticismo de Iglesias en universal”. Laybman, quien tuvo la suerte de conseguir asientos en las primeras filas, estuvo en un buen lugar para confirmar el romanticismo del cantante.
En relación al conflicto en la región, Iglesias dijo que “entiendo sus sentimientos y su lucha”, lo que provocó un aplauso generalizado por parte de la audiencia. El cantante también recordó sus viajes anteriores al país y enfatizó que Israel es “parte de mi vida” y que cantar frente a los israelíes es “un honor”.

Hoy por la noche dará su segundo concierto.


jueves, 3 de septiembre de 2009

DESCANSAD EN PAZ, TODAS LAS ALMAS

Descansad en paz, todas las almas
Que han pasado con ansiosos tormentos,
Que han pasado por dulces sueños
Quienes, saciados con vida o apenas nacidos
Han partido ya de este mundo
Que todas las Almas descansen en paz!






"Litanei auf das Fest aller Seelen"

Ruh'n in Frieden alle Seelen,
Die vollbracht ein banges Quälen,
Die vollendet süßen Traum,
Lebenssatt, geboren kaum,
Aus der Welt hinüberschieden:
Alle Seelen ruhn in Frieden!

Die sich hier Gespielen suchten,
öfter weinten, nimmer fluchten,
wenn vor ihrer treuen Hand
keiner je den Druck verstand:
Alle die von hinnen schieden,
Alle Seelen ruhn in Frieden!

Liebevoller Mädchen Seelen,
Deren Tränen nicht zu zählen,
Die ein falscher Freund verließ,
Und die blinde Welt verstieß
Alle die von hinnen schieden,
Alle Seelen ruhn in Frieden!

Und der Jüngling, dem, verborgen,
Seine Braut am frühen Morgen,
Weil ihm Lieb' ins Grab gelegt,
Auf sein Grab die Kerze trägt:
Alle die von hinnen schieden,
Alle Seelen ruhn in Frieden!

Alle Geister, die, voll Klarheit,
Wurden Märtyrer der Wahrheit,
Kämpften für das Heiligtum,
Suchten nicht der Marter Ruhm:
Alle die von hinnen schieden,
Alle Seelen ruhn in Frieden!

Und die nie der Sonne lachten,
Unterm Mond auf Dornen wachten,
Gott, in reinen Himmelslicht,
Einst zu sehn von Angesicht:
Alle die von hinnen schieden,
Alle Seelen ruhn in Frieden!

Und die gern im Rosengarten
Bei dem Freudenbecher harrten,
Aber dann, zur bösen Zeit,
Schmeckten seine Bitterkeit:
Alle die von hinnen schieden,
Alle Seelen ruhn in Frieden!

Auch die keinen Frieden kannten,
Aber Mut und Stärke sandten
Über leichenvolles Feld
In die halbentschlaf'ne Welt:
Alle die von hinnen schieden,
Alle Seelen ruhn in Frieden!

Ruh'n in Frieden alle Seelen,
Die vollbracht ein banges Quälen,
Die vollendet süßen Traum,
Lebenssatt, geboren kaum,
Aus der Welt hinüberschieden:
Alle Seelen ruhn in Frieden!


Música: Frantz Schubert
Texto: Johann Georg Jacobi
Magistral interpretación del contratenor Bejun Mehta

lunes, 27 de julio de 2009

«LAS GUERRAS DE LA OTAN DEJARON MÁS VÍCTIMAS INOCENTES QUE LA DE GAZA»

«Me gusta Galicia, pero no he venido de vacaciones, sino a mejorar el intercambio con Israel», afirma Raphael Schutz, embajador de Israel en España. «Pensamos que en períodos de crisis hay que buscar nuevos caminos. Israel tiene una economía basada en la tecnología, en la innovación, invierte un 4,7% de su PIB en I+D+i. España es un mercado más grande, sabe más que nosotros de márketing y, además, tiene la ventaja de ser puente a otros países de Sudamérica, lo que en el caso de Galicia tiene una importancia especial.


-¿En qué medida les afectó la crisis? Se dice que son los amos de la banca mundial.

-Son leyendas urbanas.

-¿Lo de la crisis o lo de la banca?

-No, lo de la banca. Israel es un país rico solo en recursos humanos. No tenemos petróleo, aunque nos rodea, y tenemos nuestra crisis. El paro ha aumentado del 7,5 al 9%, lo que quiere decir que no es tan profunda como en España, pero sufrimos como todo el mundo.

-¿Cómo están las relaciones con España después de que un magistrado de la Audiencia Nacional encausase a altos cargos de su país por crímenes de guerra?

-A nivel de Gobierno, estamos en un buen momento. Tenemos un interlocutor muy positivo en la figura del ministro Moratinos, que fue embajador en Israel. Eso me ayuda mucho porque no tengo que explicarle nada. Conoce el mapa político, las complejidades, la idiosincrasia israelí mejor que nadie. En cuanto a lo de la Audiencia Nacional, siempre hemos pensado que, bajo pretexto de la jurisdicción universal, que es un principio noble, hubo un abuso por motivos políticos. Parece que superamos ese momento delicado.

-¿Por qué Israel no ha conseguido nunca la comprensión de Europa?

-Es un tema sobre el que podríamos hacer un seminario.

-Recientemente, la Comisión Europea denunció que la política de asentamientos en Cisjordania estrangulaba la economía palestina y forzaba a sus habitantes a depender más de la asistencia extranjera.

-Los asentamientos son un tema para analizar lo que yo llamo la pereza intelectual. Tenemos una larga historia de conversaciones de paz en la región. Los primeros que llegaron a la mesa de negociaciones fueron los egipcios, con Sadat. Cuando Israel firmó la paz con Egipto en 1979 desmanteló todos sus asentamientos en la península del Sinaí y luego nos retiramos de Gaza en el 2005. Israel ha mostrado que no son un escollo, porque en el momento de la verdad, cuando hubo una situación para avanzar hacia la paz, los desmanteló. Es más difícil y menos popular debatir que el problema radica en otro lugar, como es la falta de voluntad de una parte importante en el mundo árabe y, también la sociedad palestina, para reconocer el derecho del pueblo judío de tener su propio país, Israel.

-¿Algún día reconocerán el Estado palestino y aceptarán compartir Jerusalén?

-En cuanto al Estado palestino, el 80% de la opinión pública israelí apoya la idea. Incluso el primer ministro Netanyahu, que estaba en contra de los dos Estados, ahora lo acepta. Lo de Jerusalén es complicado, pero debo mencionar que dos primeros ministros, Barak en el 2000 y el año pasado Olmert, ofrecieron a los palestinos la devolución de prácticamente todo el territorio y un compromiso en Jerusalén, y lo rechazaron.

-¿La llegada de Obama y su deseo que se siga la hoja de ruta, ha propiciado un cambio de actitud en la política israelí? ¿Hay menos violencia?

-Básicamente, sí. La hoja de ruta incluye el establecimiento de dos Estados, el israelí y el palestino, pero también habla de la necesidad de los palestinos de hacer un esfuerzo para combatir el terrorismo.

-En enero, Israel atacó Gaza y, según soldados israelíes, utilizaron a mujeres y niños como escudos humanos. ¿Tiene algo que ver con sus afirmaciones de que en todas las guerras hay víctimas inocentes?

-Es cierto, no hay guerras de lujo. La más justa es fea. En la Segunda Guerra Mundial, los aliados lucharon contra la Alemania nazi y hubo millones de muertos en ambos lados, pero más en el campo germano. En la guerra ocurren cosas terribles porque en sí misma es un fenómeno terrible. Si necesitamos comparar, en las que participó la OTAN, en los Balcanes o en Afganistán, han caído más víctimas inocentes que en Gaza y nadie ha dicho por este motivo que la guerra no tenía razón de ser.


FUENTE: La Voz de Galicia

viernes, 24 de julio de 2009

"ISRAEL ES UN PAÍS MUY MILITARIZADO, PERO NO MILITARISTA"

Si ser diplomático exige ya de por sí cintura, ser embajador de Israel es para nota. Rafael Schutz, representante del Estado judío en España, recorre estos días Galicia para firmar pactos económicos. Tranquilo y directo, abogó por un diálogo en la igualdad entre israelíes y palestinos.


–¿Qué nexos y proyectos comparten Israel y España?

–Existe un intercambio económico de dos mil millones de euros anuales y en las relaciones políticas tenemos un importante activo en el ministro Moratinos, que al haber sido embajador en Israel conoce la realidad de la zona. Es una situación privilegiada para nuestra relaciones, además guarda siempre posiciones muy equilibradas.

–¿Qué piensa de las críticas de España por la desproporcionada actuación israelí en Gaza?

–Obviamente no estamos de acuerdo con la crítica. Israel no actuó con más fuerza que la OTAN en Yugoslavia o ahora en Afganistán. Tras el acoso sufrido por los lanzamientos constantes de cohetes desde territoro palestino, teníamos no sólo el derecho sino el deber de proteger a la población.

–¿Tenemos estereotipos antisemitas?

–Sin lugar a dudas. Sin ir más lejos en la prensa se publican artículos y viñetas que reflejan prejuicios hacia los judíos. Durante cinco siglos, tras la expulsión en 1492, los españoles no conocieron a ningún judío de carne y hueso, sólo a través de leyendas y tipificaciones. Hay canales para erradicarlos, como la educación y el conocimiento de nuestra cultura.

–¿Dónde está el límite entre criticar al gobierno israelí y caer en el antisemitismo?

–Criticar es legítimo. A veces, voy a admitir, la crítica podría ser merecida. Lo ilegítimo es deslegitimar al gobierno de Israel mediante un vocabulario ideológico que habla de ´colonialismo´, ´genocidio´, ´imperialismo´ sin basarse en hechos.

–¿Cree que no se refleja la parte israelí del conflicto?

–Absolutamente. Sin generalizar, hay periodistas que trasladan sus prejuicios a sus crónicas.

–Pero luego no se permite el acceso a periodistas extranjeros a las zonas en conflicto...

–Esto ocurrió en enero. Fue una medida adoptada como lección aprendida en 2003 en el Líbano por los problemas no ya de índole informativa, sino operativa. Se puede informar honestamente sin estar en el terreno de fuego.

–¿David es ahora Goliat?

–Somos un país fuertemente militarizado, pero no militarista. Hubiéramos preferido vivir como Europa o Costa Rica, pero el acoso de nuestros vecinos nos obliga a tener un ejército. Los israelíes llevamos en el ADN el ´siempre puede ocurrir lo peor´.


FUENTE: Faro de Vigo

"ENTIENDO QUE LA CAUSA PALESTINA DESPIERTE EMPATÍA, PERO NO ANTISEMITISMO"

Invitado por la asociación Amizade con Israel, Raphael Schutz, el embajador israelí en España participó en una charla coloquio en el hotel Os Escudos. Este acto significó el broche final a dos días de intensa actividad diplomática y encuentros con los máximos dirigentes gallegos y vigueses. Con motivo de su visita, analizó la situación de su país para este diario.


Alto, con pequeños y penetrantes ojos azules, Raphael Schutz, el embajador de Israel en España llegó al hall del hotel de Os Escudos con paso firme y decidido. Flanqueado por tres guardaespaldas que lo acompañan a todas partes, Schuz estrechó la mano con fuerza y tomó asiento. Con cambios constantes de postura, pero con la mirada fija, el embajador israelí contestó cada una de las preguntas con naturalidad, sin mostrar el más mínimo efecto ni reacción ante las cuestiones.


¿Cree que el conflicto palestino-israelí tendrá una solución?
En términos generales, creo que sí. Pero hay que reconocer que es un enfrentamiento larguísimo de más de 60 años, no se ha logrado un acuerdo. No caben las actitudes simplistas, posturas frívolas o estereotipos.

¿Se ha sentido alguna vez incomprendido como israelita?
Entiendo que la causa palestina despierte la empatía en mucha gente. Merecen sus derechos en lo personal y como nación. La causa palestina en sí no es una amenaza, ni la consideramos en contra de Israel. Simpatizar con los palestinos no tendría que significar el antisemitismo, y a la inversa. Lo contrario son las opiniones simplistas a las que me refería.

¿En qué punto están las negociaciones?
Esto no empezó ayer. Hay momentos claves en la historia de las negociaciones como el tratado de Oslo, en 1993, al que le siguieron 16 años sin acuerdo; o las conversaciones de Anápolis en 2007, que marcaron un hito en el proceso. Es difícil predecir, pero hay unos puntos innegables: el primer ministro israelí acepta que la solución pase por la creación de un estado palestino, un giro dramático en su postura, que no ha sido valorada en toda su magnitud; un amplio consenso en la sociedad israelí, el 80%, que apoya esta política, al igual que la comunidad internacional; por otro lado, Palestina está dividida entre los que apoyan la negociación y los terroristas. Otro aspecto, es el mundo musulmán que rodea a Israel y no lo reconocen como Estado: el más peligroso Irán, fundamentalista y nuclear.

¿Qué no sacrificarían en el camino hacia la paz?
El denominado derecho de retorno. Israel no aceptará la vuelta de los refugiados palestinos a su Estado, cuando ello supondría un desequilibrio demográfico; podrán hacerlo al futuro Estado palestino. Permitirlo sería lo mismo que negar la existencia de Israel.

¿Identifica la situación palestina con la persecución a los judíos?
Esa identificación es falsa y no refleja la realidad. Creo que es un intento de Europa de lavar la conciencia ante la persecución histórica a los judíos, para decir, ‘ves ellos también lo hacen’.

¿No cree que la violenta defensa israelí genera más odio?
Acepto que cometemos errores, incluso crímenes de guerra, pero eso no es nuestra política y son perseguidos. Pero, interesa recalcarlo por ciertos sectores, como el tema del muro: el 97% es una simple valla, que se levantó para evitar cientos de muertos cada mes. Pero es criticable, mientras una valla para frenar la inmigración, no.

¿Cómo ha sido el recibimiento en Galicia?
Estoy muy satisfecho: primero por la organización de la asociación Amizade con Israel, que programaron estos dos días hasta el último detalle; y después, a nivel institucional han resultado muy provechosas mis reuniones con el alcalde de Vigo y con la presidenta de la Autoridad Portuaria, además hicimos un recorrido por el Puerto. Hablo en plural porque en la agenda me acompañó la delegada comercial de la Embajada y el presidente de la Cámara de comercio.

¿Qué enfoque tuvieron estos encuentros?
Los contactos que mantuvimos se enfocaron al plano económico entre Israel y Galicia, ya que tal y como me manifestó el presidente de Galicia, existe un gran potencial, que toma mayor importancia en tiempos de crisis. A Galicia le corresponde el 5% del volumen de negocio que mantenemos con España, unos cien millones de euros de los 2 mil millones, y nos parece poco.

¿Cuáles son los sectores que más les interesan?
Estamos en el inicio de un proceso de análisis, pero somos países que nos complementamos: Israel tiene el I+D+i más alto del mundo, el 4,7 del PIB, frente al 3 de la UE y al 1 de España; pero es un país pequeño, y España tiene gran capacidad de márketing y nos interesa como plataforma para entrar en la comunidad hispana de América y en Latinoamérica, en este sentido, la influencia de Galicia es fundamental a través de sus organizaciones de emigrantes.

¿Y cuál es el paso a seguir?
Estamos trabajando en sentido práctico, por lo que queremos abrir aquí una sucursal de la Cámara de comercio.



FUENTE:
Atlántico Diario

jueves, 23 de julio de 2009

SECUENCIA DE "LOS FANTASMAS DE GOYA"

ENTREVISTA AL EMBAJADOR DE ISRAEL EN ESPAÑA, RAFAEL SCHUTZ

-¿Cómo son las relaciones entre Israel y España?

-Generalmente, son buenas. Tenemos siempre un diálogo franco, abierto y sin ningún problema y la ventaja de que el ministro de Exteriores sea Moratinos, que conoce muy bien la región. No hay en Europa un ministro de Exteriores que haya sido embajador en Israel.

-¿Cómo trata a Israel la prensa española?

-Hay medios de comunicación que informan de una manera profesional y honesta y otros que están llenos de prejuicios y manipulan los hechos.

-¿Considera que en España no se entiende verdaderamente el conflicto judeo palestino?

-Yo diría que hay una falta de información y de conocimiento. Hay una cierta frivolidad y tendencia a juzgar todo en términos de buenos y malos, de fuerte y débil. No se puede juzgar quién tiene la razón en función de quien tiene el poderío.

-¿Cree que realmente hay "un antisemitismo histórico"?

-Sí. En el Diccionario de la Academia Española figura el término hacer judiadas, muestra del antisemitismo que hay después de cuatro siglos sin judíos. El Gobierno hace esfuerzos contra el antisemitismo pero podría hacer más.

-¿Y en Europa?

-Hay fenómenos de antisemitismo en todos los países pero no todos los gobiernos tienen igual actitud. Alemania ha hecho un proceso de crítica, de conciencia que en otros países no han hecho.

-¿Cree que España tendría que hacer ese ejercicio por haber expulsado a los judíos?

-No sé si por la expulsión, lo que sí sé es que en España hay fenómenos antisemitas que no se permiten en otros países, como viñetas o artículos que aparecen en diarios (El Mundo y El País). Ni en Inglaterra ni en Francia se permitiría.

-¿Cuáles son las condiciones para la paz en Oriente Medio?

-Hay un consenso en que debería haber dos Estados, el de Israel y el Palestino. Debemos exigir al mundo árabe que reconozca la existencia de Israel y que el pueblo judío tiene derecho a su propio país.

-¿Un país que se guía por la la Biblia es democrático?

-Hay países como Francia, donde hay una separación total entre la religión y el Estado, y en el otro polo están las teocracias, la iraní en primer lugar, y en medio hay muchos matices. Israel está mucho más cerca del polo occidental.

-Por eso resulta más chocante.

-Israel no es una teocracia. Cuando digo que es el Estado del pueblo judío no hablo de religión sino de nación, de cultura, de tradición. España cada vez es más laica y sin embargo el día de descanso es el domingo, el día cristiano, porque la mayoría de los españoles son católicos. El estamento religioso tiene mucho poder, pero está muy lejos de una teocracia, los rabinos no pueden dictaminar cómo vivir, qué comer, con quién debo casarme.

-Nunca un presidente norteamericano ha sido tan duro como Obama ante Oriente Medio.

-Eso revela una memoria corta. En 1990 hubo una crisis entre Shamir y Bush padre. Puede haber desacuerdos sin que afecten a la amistad. Más allá de su posición, el presidente Obama se ha declarado comprometido con la seguridad y la existencia de Israel.

-Pide frenar los asentamientos ilegales en los territorios ocupados y la construcción de casas para judíos en Jerusalén Este.

-Sí, y hasta cierto punto estamos de acuerdo. Cuando hubo posibilidades de avanzar en la paz, Israel desmanteló sus asentamientos, en Sinaí y en la Franja de Gaza.

-¿Y están dispuestos a seguir?

-No, lo que quiero decir es que los asentamientos nunca han sido un verdadero escollo para la paz.

-¿Un país que levanta muros de cinco metros no es invivible?

-El 97% del muro es una valla. Hay una valla en Ceuta y Melilla, entre Estados Unidos y México, y prácticamente no suscitan crítica, aunque sean para frenar la inmigración por trabajo. Nuestra valla ha salvado la vida de miles de israelíes. Es el doble rasero, lo que se permite a otros países, a Israel, no.

-¿Por qué unos países pueden tener armas nucleares y otros no?

-Israel nunca ha admitido formalmente poseer armas nucleares. Ninguna potencia nuclear ha llamado a borrar del mapa a un país, pero el presidente de Irán llamó muchas veces a borrar a Israel del mapa. Irán en un caso muy especial, una combinación muy peligrosa de radicalismo religioso y aspiración nuclear.

-Su antecesor obligó al alcalde Oleiros a retirar una campaña contra Sharón en 2004, ¿lo sabe?

-Lo oí hoy y me dijeron que este alcalde se siente amenazado por los servicios secretos de Israel. Yo lo tomo con humor, estoy seguro de que el Mossad tiene objetivos mucho más importantes. Veo cierta paranoia y protagonismo y me permito no tomarlo en serio.


FUENTE: Diario La Opinion de A Coruña

martes, 21 de julio de 2009

VISITA A GALICIA DEL EMBAJADOR DE ISRAEL


CHARLAS-COLOQUIO EN A CORUÑA Y VIGO
“ISRAEL: EL MEDIO ORIENTE”


A Coruña
Intervienen:
Raphael Schutz, Embajador de Israel en España.

Presentan:
Júlio Béjar, socio de AGAI y escritor
Francisco Linares, socio de AGAI y socio del Club Financiero Atlántico.

Día: Miércoles 22 de julio de 2009
Hora: 20:00 horas
Lugar: Club Financiero Atlántico
Avenida Salvador De Madariaga 76


Vigo

Intervienen:
Raphael Schutz, Embajador de Israel en España

Presentan:
Manuel Pérez, ex-Alcalde de Vigo y ex-eurodiputado
Pedro Gómez-Valadés, presidente de AGAI

Día: Jueves 23 de julio de 2009
Hora: 20:00 horas
Lugar: Hotel Los Escudos
Rúa Atlántida 106 en Vigo (Alcabre)

viernes, 26 de junio de 2009

REGINA SPEKTOR

Regina Spektor nació en 1980 en Moscú. Hija única de padre y madre músicos, esta cantante judía escuchaba a los Beatles y Queen desde pequeña. A los seis años comenzó sus estudios de piano y poco antes que finalizara la década de los ochenta, en plena Perestroika, ella y su familia emigraron hacia los Estados Unidos. Allí se instalaron en el Bronx de New York City.

A los 16 años, en un viaje a Israel, comenzó a componer sus primeras melodías, lo que fue una sorpresa incluso para ella, porque hasta ese momento ella solo pensaba en interpretar en su piano la música que otros habían compuesto.

Luego de terminar sus estudios de música, en el 2001, se embarcó en sacar su primera producción. Se llamó “11:11”, con una marcada influencia jazz. A fines de ese mismo año, la invitan para que registre en un estudio de grabación otros de sus temas, trabajo del cual nace el álbum “Songs”(2002), con un aire más comercial pero sin perder su estilo, donde siempre se destacan las historias que cuenta en sus canciones. En 2004 editó “Soviet Kisch” álbum con el que se hizo conocida masivamente.

Hoy se ha transformado en una importante estrella de la escena underground de los EE.UU lo que se reafirma en su cuarta placa llamada “Begin to hope” (2006) con una mezcla de beat pegadizo y electrónicos arreglos de jazz.

En los últimos años ha pasado de tocar ante pequeñas pero entregadas audiencias en lugares como el Sidewalk Café (uno de los centros neurálgicos de la movida anti-folk en Manhattan) y otros garitos similares del Lower East Side neoyorkino a llenar lugares con aforos para miles de personas,como el Irving Plaza de Nueva York o el Shepherd’s Bush Empire de Londres.

Regina Spektor no ha dudado nunca en manifestar su adhesión al judaísmo y su apoyo al Estado de Israel, como durante la reciente guerra de Gaza, en que circuló por la red un valiente texto de su autoría titulado “Cuando una judía que ama a Israel…”.

Cantante dotada de una potente capacidad expresiva y una fascinante gama de registros vocales, acaba de editar el pasado 23 de junio su último álbum, “Far” (2009), del que presentamos el video de promoción de uno de sus temas, “Laughing with”.




LAUGHING WITH


No one laughs at God in a hospital
No one laughs at God in a war
No one’s laughing at God
When they’re starving or freezing or so very poor

No one laughs at God when the doctor calls
After some routine tests
No one’s laughing at God
when it’s gotten real late
And their kid’s not back from that party yet

No one laughs at God when their airplane
Starts to uncontrollably shake
No one’s laughing at God
When they see the one they love hand in hand
with someone else and they hope that they’re mistaken
No one laughs at God when the cops knock on their door
And they say “We’ve got some bad new, sir,”
No one’s laughing at God
When there’s a famine, fire or flood

But God can be funny
At a cocktail party while listening to a good God-themed joke or
When the crazies say he hates us
and they get so red in the head
You think that they’re about to choke
God can be funny
When told he’ll give you money if you just pray the right way
And when presented like a genie
Who does magic like Houdini
Or grants wishes like Jiminy Cricket and Santa Claus

God can be so hilarious
Ha ha, ha ha

No one laughs at God in a hospital
No one laughs at God in a war
No one’s laughing at God
when they’ve lost all they got
And they don’t know what for

No one laughs at God on the day they realize
that the last sight they’ll ever see is a pair of hateful eyes
No one’s laughing at God
When they’re saying their goodbyes

But God can be funny
At a cocktail party while listening to a good God-themed joke or
When the crazies say he hates us and they get so red in the head
you think that they’re about to choke
God can be funny
When told he’ll give you money if you just pray the right way
And when presented like a genie
Who does magic like Houdini
Or grants wishes like Jiminy Cricket and Santa Claus
God can be so hilarious

No one laughs at God in a hospital
No one laughs at God in a war
(repeat)
No one’s laughing at God in a hospital
No one’s laughing at God in a war

No one’s laughing at God
When they’re starving or freezing or so very poor

No one’s laughing at God
(repeat)
We’re all “laughing with God”

domingo, 14 de junio de 2009

THE JEWBIRD

"El sombrero de Rembrandt" es una colección de relatos datada en 1979. La adquirí poco tiempo después de su publicación, siendo la primera aproximación que tuve con la fascinante obra de Bernard Malamud.

Nacido en Brooklyn, semillero de talentosos judíos norteamericanos, en 1914, Malamud fue profesor y escritor. “El barril mágico” (1958), su primera colección de relatos cortos, ganó un Premio Nacional del Libro; su novela ·El hombre de Kiev” (1966) obtuvo otro, así como un Premio Pulitzer.

Solemos pensar en Thomas Mann como uno de los más reprsentativos escritores de Alemania, Gide y Balzac cuando hablamos de Francia. En ese sentido no podemos, quizá, decir otro tanto respecto a los escritores norteamericanos. Hawthorne era más bien representativo de New England, Faulkner del Sur Profundo, y Hemingway un prototipo del Medio Oeste tamizado en el cosmopolitismo. Malamud, en ese sentido, representaría al escritor judío de Brooklyn. Como Hawthorne, Faulkner o Hemingway, utiliza el regionalismo como una forma de idioma con la que retratar su entorno. El suyo es mayormente un mundo limitado a los judíos de ciudades pobres. Sufren, aspiran, son escépticos –y son cinzelados con una ternura distante del sentimentalismo. Cualquiera que sea nuestro origen, nos identificamos sin dificultad con las vibraciones que emanan de los temas de Malamud. “Todas las personas son judías, aunque no lo sepan”, escribió en una ocasión.

“El Pájaro Judío” –que presentamos traducido por vez primera al castellano- plantea los profundos dilemas de la identidad judía de la diáspora a partir de un humor corrosivo. Trata, por un lado, claramente sobre el antisemitismo; pero por otro, sobre el auto-odio judío. Gira, en fin, alrededor de uno de los temas obsesivos en la producción de Bertrand Malamud: como la experiencia del sufrimiento puede cambiar su aspecto cuando es tratada con humor.


EL PÁJARO JUDÍO

Bernard Malamud (1963)

La ventana estaba abierta y el delgado pájaro voló al interior. Aleteando con sus agotadas alas negras. Así funcionan las cosas. Está abierto, y uno entra. Cerrado, quedas fueras y asumes tu destino. El pájaro aleteó fatigosamente a través de la ventana de la cocina de la buhardilla de Harry Cohen en la Primera Avenida, cerca del Lower East River. De un saliente de la pared colgaba la jaula de un canario fugitivo, su portezuela abierta de par en par, pero este pájaro negro de pico largo –su despeinada cabeza y pequeños ojos sin brillo, algo cruzados, que le hacen parecer un cuervo disoluto- aterrizó, si no en medio de la gruesa chuleta de cordero de Cohen, al menos en la mesa, cerca de ella. El vendedor de comida congelada estaba sentado, cenando con su mujer y su joven hijo, aquella cálida tarde de agosto de hace un año. Cohen, un hombre grueso, de pelo en pecho y amplias bermudas; Edie, con unas estrechas bermudas amarillas y camiseta roja; y su hijo de diez años, Morris (como el padre de ella) –al que llamaban Maurie, un niño precioso aunque no demasiado brillante- estaban de regreso en la ciudad tras un par de semanas fuera, debido a que la madre de Cohen estava muriendo. Estaban disfrutando de Kingston, New York, pero tuvieron que regresar al enfermar la abuela en su casa del Bronx.

“Justo en la mesa”, dijo Cohen, girando su jarra de cerveza y tratando de atrapar al pájaro. “Hijo de perra”.

“Harry, cuidado con tu lenguaje”, dijo Edie, mirando a Maurie, que observaba cada movimiento.

El pájaro graznó con voz quebrada y con un golpe de sus desaliñadas alas –un penacho de plumas acá y otro allá- se encaramó a duras penas sobre la puerta entreabierta de la cocina, donde se posó mirando hacia abajo.

“Gevalt*, um pogromo!”

“Es un pájaro parlante”, dijo Edie boquiabierto.

“En hebreo”, dijo Maurie.

“Chico listo”musitó Cohen. Rebañando su chuleta, y dejando después el hueso. “Dado que eres capaz de hablar, dinos a que te dedicas. ¿qué buscas aquí?”.

“Si no puedes prescindir de una chuletilla de cordero”, dijo el pájaro, “me conformaré con un trozo de arenque sobre una corteza de pan. No puedes vivir en ese estado de tensión permanentemente”.

“Esto no es un restaurante”, replicó Cohen. “Todo cuanto te estoy preguntando es qué te trae por aquí”.

“La ventana estaba avierta”, suspiró el pájaro, añadiendo transcurrido un momento, “Estoy corriendo. Estoy volando, pero también estoy huyendo”.

“¿De quién?, preguntó Edie con interés.

“Antisemitas”.

“¿Antisemitas?”, dijeron todos al unísono.

“De ellos huyo”.

“¿Qué tipo de antisemitas molestarían a un pájaro?”, inquirió Edie.

“Qualquier tipo”, replicó el pájaro, “incluyendo águilas, buitres y halcones. Y de

vez en cuando algún que otro cuervo te sacará los ojos”.

“¿Pero tú no eres un cuervo?”

“¿Yo? Yo soy un Pájaro Judío”.

Cohen se rió con ganas. “¿Qué quieres decir con eso?”.

El pájaro empezó a rezar. Oraba sin Libro ni talit, aunque con pasión. Edie inclinó su cabeza, aunque Cohen no. Y Maurie se mecía adelante y atrás con la plegaria, observando con un ojo abierto.

Cuando la oración finalizó Cohen comentó: “¿Y la kipá, y las filacterias?”.

Yo soy un viejo radical”.

“¿Estás seguros de que no eres más bien un fantasma o un dybbuk*?”

“No soy un dybbuk”, contestó el pájaro,

“aunque una pariente mía tuvo en cierta ocasión una experiencia con uno. Hace mucho tiempo, gracias a Dios. La liberaron de un antiguo pretendiente, un enloquecido tipo celoso. Ahora es madre de dos maravillosos críos”.

“¿Pájaros?”, preguntó Cohen maliciosamente.

“¿Por qué no?”

“¿Qué clase de pájaros?”

“Como yo. Pájaros judíos”.

Cohen se reclinó en su silla y se carcajeó. “Esto sí que es divertido. Había oído hablar del pez judío, pero no del pájaro judío”.

“Somos primos hermanos”. El pájaro descansó sobre una de sus delgadas patas, luego sobre la otra.

“Por favor, ¿podrías darme un trozo de arenque sobre una pequeña corteza de pan?”

Edie se levantó de la mesa.

“¿Qué estás haciendo?”, le preguntó Cohen.

“Voy a limpiar los platos”.

Cohen se volvió hacia el pájaro. “¿Cómo te llamas, si no te importa decirlo?”

“Llámame Schwartz”.

“Podría tratarse de un viejo judío convertido en pájaro por alguien”, dijo Edie, moviendo un plato.

“¿Lo eres?”, preguntó Harry, encendiendo un cigarrillo.

“¿Quién sabe?”, contestó Scwartz. “¿Acaso nos dice Dios algo?”.

Maurie se levantó de su silla. “¿Qué tipo de arenque?”, preguntó al pájaro entusiasmada.

“Siéntate, Maurie, o te caerás”, ordenó Cohen.

“Si no lo tienes macerado, lo tomaré en salmuera”, contestó Schwartz.

“Sólo lo tenemos marinado, con trozos de cebolla –en un frasco”, dijo Edie.

“Si vais a abrir por mí el frasco, lo tomaré pues marinado. ¿Tenéis también, si no os importa, un pedazo de pan de centeno –tipo spitz?”

Edie creía que sí.

“Dale de comer en el balcón”, dijo Cohen. Y dirigiéndose al pájaro. “Cuando acabes, márchate”.

Schwartz cerró sus dos ojos de pájaro. “Estoy cansado y es un largo camino”.

“¿En qué dirección vas, norte o sur?”

Schwartz, moviendo levemente sus alas, se encogió de hombros.

“¿No sabes a dónde vas?”

“A donde haya caridad iré”.

“Déjale quedarse, papá”, dijo Maurie. “Sólo es un pájaro”.

“Entonces quédate esta noche”, dijo Cohen, “pero no más”.

Por la mañana Cohen ordenó al pájaro que abandonase la casa, pero Maurie empezó a llorar, así que Schwartz se quedó un rato. Maurie aún estaba de vacaciones escolares y sus amigos estaban fuera. Estaba solo y Edie disfrutaba de su alegría, jugando con el pájaro.

“No supone ninguna molestia, a fin de cuentas”, le dijo a Cohen, “y además su apetito es insignificante”.

“¿Y que harás cuando se ensucie?”

“Él cruza volando la calle hasta un árbol cuando siente necesidad, y cuando no pasa nadie por debajo, ¿quién va a reparar?”

“Entonces de acuerdo”, dijo Cohen, “pero conste que estoy en contra. Te advierto que no estará aquí mucho tiempo”.

“¿Qué es lo que tienes contra el pobre pájaro?”

¿Pobre pájaro? ¡Ya!, Es un astuto bastardo. Se cree que es un judío”.

“¿Y qué importa lo que crea?”

“Un pájaro judío, ¡qué impertinencia!. La más mínima jugarreta y se va por donde vino”.

Ante la insistencia de Cohen, Schwartz pasó a vivir fuera, en el balcón, en una casita de madera para pájaros que Edie le había comprado.

“Muy agradecido”, dijo Schwartz, “aunque preferiría tener um tejado como los de los humanos sobre mi cabeza. Ya se sabe como son estas cosas a mi edad. Me gusta el calorcito, las ventanas, el aroma de la comida cocinándose. También agradecería ojear de vez en cuando el Jewish Morning Journal y un trago de schnapps*, que me viene muy bien para respirar, a Dios gracias. Mas, sea lo que fuere que me deis, no escuchareis ninguna queja”.

Sin embargo, cuando Cohen trajo casa un comedero de pájaros lleno de grano seco, Schwartz exclamó, “Imposible”.

Cohen estaba enojado. “¿Qué pasa, bizco, se está convirtiendo tu vida en algo demasiado bueno para ti? ¿Has olvidado, acaso, lo que significa ser ‘migratorio’? Apuesto que una infernal cantidad de cuervos a los que conoces, sean judíos o no, darían cualquier cosa por poder comer este maíz”.

Schwartz no contestó. ¿Qué se puede replicar a un repugnante maleducado?

“No es bueno para mi digestión”, explicó más tarde a Edie. “La entorpece. Son preferibles los arenques, incluso si te provocan sed. Al menos, el agua de lluvia no cuesta nada”. Rió tristemente con entrecortados graznidos.

Y arenque, gracias a Edie, que sabía donde adquirirlo, fue lo que tomó Schwartz, com un ocasional pedazo de crepe de patacas, e incluso un poco de sopa de carne, quando Cohen no estaba mirando.

Al comenzar el colegio en Septiembre, antes de que Cohen volviese a sugerir que echasen al pájaro, Edie le convenció de esperar un poco hasta que Maurie estuviese preparado.

“Quitárselo ahora podría ir en detrimento de su rendimiento escolar, y ya sabes los problemas que tuvimos el año pasado”.

“De acuerdo, de acuerdo. Pero antes o despues el pájaro se larga. Eso te lo garantizo”.

Schwartz, aunque nadie se lo había pedido, se responsabilizó plenamente de la buena marcha de Maurie en el colegio. Como pago por los favores concedidos, cuando le dejaban entrar una hora o dos por las noches, él pasaba la mayor parte de su tiempo supervisando las lecciones del niño. Se sentaba en lo alto del aparador cerca del escritorio de Maurie, mientras este hacía laboriosamente sus tareas. Maurie era un tipo agitado y Schwartz se cuidaba de que se concentrase en el estudio. También le escuchaba cuando practicaba con su rechinante violín, tomándose, eso sí, unos minutos de vez en cuando para descansar sus oídos en el cuarto de baño. Y por último juagaban al dominó. El niño era un jugador apático y le resultó imposible enseñarle a jugar al ajedrez. Cuando caía enfermo, Schwartz le leía tebeos, aunque personalmente le desagradasen. Pero Maurie progresaba en la escuela e, incluso, su profesor de violín admitió que su técnica había mejorado. Edie atribuyó a Schwartz el mérito por estos avances, aunque el pájaro lo minimizó.

Se sentía satisfecho de que en la cartilla de notas de Maurie no hubiese nada por debajo de C negativo, y ante la insistencia de Edie lo celebraba con un trago de Schnapps.

“Si continúa así”, decía Cohen, “irá a una facultad de la Liga Ivy *, sin duda”.

“Oh, eso espero”, suspiraba Edie.

Pero Schwartz meneaba su cabeza. “Es un buen chico –no os teneis que preocupar. No será un borracho ni un maltratador de mujeres, Dios no lo permita, pero un erudito tampoco, no sé si entendeis a lo que me refiero, aunque puede llegar a convertirse en un buen mecánico, lo que no es ninguna desgracia en los tiempos que corren”.

“Yo en tu lugar”, dijo Cohen enfadado, “no metería mi narizota en los asuntos privados de los demás”.

“Harry, por favor”, dijo Edie.

“Mi maldita paciencia se está agotando. Ese bizco se inmiscuye en todo”.

A pesar de no ser exactamente un invitado bienvenido en la casa, Schwartz ganó algo de peso aunque no mejoró en apariencia. Andaba desaliñado como siempre, sus plumas despeinadas, como si lo hubiese arrastrado una tormenta de nieve. Pasaba, según admitía, poco tiempo cuidando de sí mismo. Demasiadas cosas para pensar. Aunque Cohen seguía llamándole bizco, lo decía de um modo menos enfático.

A gusto con su situación, Schwartz intentó discretamente mantenerse lejos del camino de Cohen, pero una noche cuando Edie estaba en el cine y Maurie tomando un baño caliente, el vendedor de alimentos congelados inició una discusión con el pájaro.

“Por el amor de Cristo, ¿por qué no te lavas de vez en cuando? ¿Por qué apestas siempre como un pez muerto?”.

“Sr. Cohen, con el debido respeto, si alguien come ajos olerá a ajos. Yo como arenques tres veces al día. Aliménteme con flores y oleré a flores”.

“¿Y quién tiene obligación de alimentarte, a fin de cuentas? ¡Bastante suerte tienes de recibir arenques!”.

“Disculpe, pero no soy yo quien se queja”, repuso el pájaro. “Usted se queja”.

“Aún más”, continuó Cohen, “incluso cuando estás en el balcón puedo oirte roncar como un cerdo. Me mantiene en vela toda la noche”.

“Roncar”, dijo Schwartz, “no es un crimen, gracias a Dios”.

“Eres una condenada peste y un gorrón, todo en uno. Lo próximo que querrás será dormir en la cama con mi mujer”.

“Sr. Cohen”, dijo Schwartz, “en eso esté tranquilo. Un pájaro es un pájaro”.

“Eso es lo que tú dices, pero cómo sé yo que no eres una especie de maldito demonio?”.

“Si fuese un demonio lo sabría enseguida. Y no me refiero a las buenas notas de su hijo”.

“¡Cállate, pájaro bastardo!”, gritó Cohen.

“Repugnante maleducado”, graznó Schwartz, alzándose sobre la punta de sus garras, sus largas alas extendidas.

Cohen estaba a punto de abalanzarse sobre el escuálido pescuezo del pájaro, pero Maurie salió del cuarto de baño, y durante el resto de la tarde, hasta la hora de Schwartz de irse a dormir al balcón, reinó una falsa paz.

Pero la pelea había molestado hondamente a Schwartz, lo que hizo que durmiese mal. Su ronquido le despertó, estaba temeroso de todo lo que emanase de sí. Pretendiendo mantenerse apartado del camino de Cohen, se mantuvo en la jaula por tanto tiempo como le fue posible. Allí atrapado paseaba adelante y atrás sobre el alféizar del balcón, o se sentaba sobre el tejado de la jaula con la mirada perdida. Por las tardes, mientras supervisaba la lección de Maurie, a menudo se quedaba dormido. Al despertar, brincaba nerviosamente alrededor explorando las cuatro esquinas de la estancia. Pasaba mucho tiempo en el cuarto de Maurie, y examinaba cuidadosamente los cajones de su escritorio cuando quedaban abiertos. Y, una vez, cuando encontró una gran bolsa de papel caída en el suelo, Schwartz se introdujo en ella para investigar las posibilidades que brindaba. El niño se divertía viendo al pájaro en la bolsa de papel.

“Quiere construir un nido”, le dijo a su madre.

Edie, percibiendo la desdicha de Schwartz, le dijo suavemente:

“Puede que si hicieses alguna de las cosas que mi marido aguarda de tí, las cosas fuesen mejor entre vosotros”.

“Ponme un ejemplo”, contestó Schwartz.

“Como darte un baño, por ejemplo”.

“Soy demasiado viejo para baños”, dijo el pájaro. “Mis plumas ya se caen sin necesidad de baños”.

“Dice que hueles mal”.

“Todo el mundo huele. Alguna gente huele debido a sus pensamientos o a quién son. Mi mal olor procede de la comida que tomo. ¿De dónde procede el de él?”.

“Mejor no se lo pregunto o se enfurecerá”, dijo Edie.

A finales de noviembre Schwartz se helaba en el balcón con la niebla y el frío, y especialmente en los días lluviosos despertaba con las articulaciones entumecidas, lo que hacía que apenas pudiese mover sus alas. Comenzaba a notar las punzadas del reuma. Le hubiese gustado pasar más tiempo dentro de la cálida casa, especialmente cuando Maurie estaba en la escuela y Cohen trabajando. Pero aunque Edie tenía un buen corazón y le habría dejado entrar a hurtadillas por las mañanas, aunque sólo fuese para que se desentumeciese, tenía miedo de pedírselo. Mientras Cohen, que había estado leyendo artículos sobre la migración de las aves, salió al balcón una noche depués de llegar del trabajo cuando Edie estaba en la cocina preparando estofado de carne, y mirando dentro de la jaula, advirtió a Schwartz que fuera pensando en marchar pronto si sabía que era lo que le convenía. “Hora de levantar el vuelo”.

“Señor Cohen, ¿por qué me odia tanto?”, preguntó el pájaro. “¿Qué le he hecho?”.

“Porque eres el liante número uno, ese es el porqué. Y lo que es más, ¿quién ha oído hablar de los pájaros judíos? Ahora, ¡largo o esto es la guerra!”.

Pero Schwartz, tenazmente, se negó a marchar, así que Cohen se embarcó en una campaña de acoso, a escondidas de Maurie y Edie. Maurie odiaba la violencia y a Cohen no le gustaría causarle una mala imprensión. Pensó que si usaba sucias artimañas con el pájaro éste se largaría sin necesidad de echarlo a patadas. Las vacaciones se le habían terminado, era hora de dejar que siguiese engordando a costa de otros. A Cohen le preocupaba el efecto que la marcha del pájaro pudiese provocar en los estudios de Maurie, pero estaba decidido, primero, porque el niño ahora parecía haberle tomado el gusto a los estudios –concedámosle el mérito al bastardo pájaro negro- y, en segundo lugar, porque Schwartz iba a acabar sacándole de sus casillas estando omnipresente, incluso en sus sueños.

El vendedor de comida congelada comenzó su campaña contra el pájaro mezclando comida aguada de gatos con trozos de arenque en el plato de Schwartz. También hinchaba y reventaba bolsas de papel junto la jaula cuando el pájaro dormía, y cuando hubo logrado tener listo y fuera de quicio a Schwartz –aunque no lo bastante como para que saliese huyendo- trajo a casa un gato enorme, que supuestamente era un regalo para el pequeño Maurie, que siempre había querido un minino. El gato no dejaba de saltar sobre Schwartz cada vez que lo veía, tratando de dar un zarpazo a las plumas de su cola. E incluso, a la hora del estudio, cuando habitualmente no se dejaba entrar al gato en la habitación de Maurie, aunque de un modo u otro acababa por hacerlo cuando el estudio terminaba, Schwartz temía desesperadamente por su vida y volaba de alto en alto –de los muebles al perchero y de ahí al dintel de la puerta- a fin de eludir las babeantes fauces de la bestia.

Una vez, estando el pájaro quejándose a Edie de cuan arriesgada era su existencia, esta le dijo, “Tenga paciencia, Sr. Schwartz. Cuando el gato le conozca mejor no intentará capturarle más”.

“Cuando deje de intentar cazarme, ambos estaremos ya en el Paraíso”, contestó Schwartz. “Hazme un favor y líbrame de él. Ha hecho de mi vida una permanente preocupación. Estoy perdiendo plumas como un árbol pierde sus hojas”.

“Lo lamento muchísimo, pero a Maurie le gusta la mascota y duerme con él”.

¿Qué podía hacer Schwartz? Estaba preocupado, pero no se atrevía a tomar una decisión, por temor a marchar. Así que siguió comiendo arenque aderezado con comida para gatos, intentando ignorar la explosión de bolsas de papel como si fueran fuegos artificiales junto a sua jaula por la noche, y viviendo presa del terror más cerca del techo que del suelo, mientras el gato, lanzando zarpazos a su cola, le observaba hasta la saciedad.

Las semanas pasaron. Entonces, al día siguiente de la muerte de la madre de Cohen en su apartamento del Bronx, cuando Maurie llegó a casa con un cero en una prueba de aritmética, Cohen, enfurecido, aguardó a que Edie hubiese salido a llevar al niño a su clase de violín, para atacar abiertamente al pájaro. Lo pergiguió con una escoba por el balcón, y Schwartz voló frenéticamente aquí y allá hasta que, finalmente, logró refugiarse en su jaula. Cohen, victorioso, lo alcanzó y agarrándolo por sus dos esqueléticas patas, lo sacó fuera, mientras aquél graznaba agudamente, batiendo salvajemente las alas. Zarandeó al pájaro alrededor de su cabeza. Pero Schwartz, mientras giraba en círculos, se las apañó para agacharse y agarrar la nariz de Cohen con su pico y sujetarse desesperadamente. Cohen gritó presa de un gran dolor, golpeó al pájaro con su puño, y tirando de las patas con todas sus fuerzas logró liberar su nariz. De nuevo zarandeó a Schwartz a su alrededor hasta que el pájaro acabó mareado, y entonces con un violento impulso, lo arrojó a la oscuridad de la noche. Schwartz cayó como una piedra sobre la calle. Entonces Cohen lanzó la jaula y el comedero tras él, escuchando desde el balcón hasta que escuchó como caían abajo en la acera. Durante toda una hora, escoba en mano, con su corazón y la dolorida nariz palpitando aceleradamente, Cohen esperó por si Schwartz volvía, pero el destrozado pájaro no lo hizo.

Se acabó ese sucio bastardo, pensó el vendedor volviendo adentro. Edie y Maurie habían regresado a casa.

“Mira”, dijo Cohen señalando su nariz ensangrentada e hinchada hasta tres veces su tamaño habitual, “lo que me hizo ese pájaro hijo de perra. Una cicatriz para siempre”.

“¿Dónde está?”, preguntó Edie, asustada.

“Lo eché y se marchó. ¡Hasta nunca!”.

Nadie dijo nada, aunque Edie acercó un pañuelo a sus ojos y Maurie velozmente repitió la tabla del nueve, dándose cuenta de que sólo se sabía aproximadamente la mitad.

Al llegar la primavera, cuando la nieve invernal se hubo derretido, el niño, movido por el recuerdo, deambuló por el vecindario, buscando a Schwartz. Encontró un pájaro negro muerto en un pequeño montículo cerca del río, sus dos alas rotas, el pescuezo retorcido, y las cuencas de los ojos vacías.

“¿Quién te hizo esto, Sr. Schwartz?”, dijo Maurie llorando.

“Antisemitas”, le diría más tarde Edie.

FIN

Breve Glosario:


* Gevalt: [yiddish: alarma]

* Dybbuk: [espíritu maligno del folklore judio]

* Schnapps: [tipo de aguardiente]

* Liga Ivy: [Grupo de las ocho Universidades más prestigiosas de los EEUU]


viernes, 22 de mayo de 2009

viernes, 8 de mayo de 2009

ETZION GEVER

Avishai Cohen nació en Jerusalén el año 1970 en el seno de una familia de músicos. De niño aprendió a tocar el piano, mas enseguida se sintió atraído por el jazz y, concretamente, por el contrabajo, tras descubrir al legendario Jaco Pastorius. Cuando marchó de Tel Aviv, tras sus años de servicio en las Fuerzas Armadas Israelís -en cuya banda de música tocaba- su destino fue New York. Aquel joven de Oriente Medio no tuvo dificultad alguna en acoplarse a los ritmos latinos del jazzista panameño Danilo Pérez. Posteriormente tocó con la banda de Chick Corea, y pasó a ser un acompañante muy solicitado en las secciones rítmicas de artistas como Bobby McFerrin, Herbie Hancock, Claudia Acuña o Paquito D’Rivera, así como con orquestas de la talla de la London Philarmonic Orchestra, la Boston Pop Symphony o la Israel Philarmonic Orchestra. En el año 2003 funda su propio sello, Razdaz Recordz y a partir de ahí edita varios álbumes.



De regreso a Tel Aviv se rodea de sus amigos de toda la vida y de jóvenes promesas judías, con las que conforma su propia banda: Amos Hoffman (oud), Itamar Doari (percusión), Shai Maestro (piano) y Karen Malka (voz).


Su último disco,“Aurora”, explora todas las vías de expresión, utilizando la voz como directo y poderoso vehículo de las emociones. Hay temas en hebreo, ladino, inglés y español. Los cortes que componen el album hunden sus raíces en lo más profundo de su país natal, a través de los cruces con las más diversas culturas, desde la árabe-andalusí, pasando por la hebrea, o narrando el devenir de los beduínos del Negev. La composición jazzística, sin embargo, atraviesa como una magnética columna vertebral todo este original universo.





AURORA (2009)

Tracks:

01. Morenika
02. Interlude in C Sharp Minor
03. Hatzipor
04. Leolam
05. Winter Song
06. It's Been So Long
07. Alon Basela
08. Still
09. Shir Preda
10. Aurora
11. Alfonsina y el Mar
12. Noches Noches/La Luz
13. Etzion Gever



* Etzion Gever, que da título al último corte del disco, es una localidad situada en el golfo de Akaba, mencionada en la Torá como uno de los lugares por los que pasaron los israelitas mientras vagaban por el desierto (Deuteronomio 2:8) y como el principal puerto de partida de las expediciones de Salomón hacia Ofir (1 Reyes 9:26-28).